¿Quiénes somos?

¿Quiénes somos?

La Frontera Perdida es un espacio radiofónico que comenzó a emitirse el 17 de mayo de 1993 en Radio Fene, emisora pública de carácter local, y ha estado en antena ininterrumpidamente hasta el 03 de junio de 2001.
El 11 de julio de 2005 ‘La Frontera Perdida’ comenzó a emitirse en la emisora por Internet especializada en Nuevas Músicas ‘En El Aire‘. En enero de 2014 la emisora ‘En El Aire’ deja de emitir. En la actualidad el programa se realiza en formato podcast y se publica con regularidad semanal cada martes.

El presente dossier fue escrito originalmente en 1993 y con él bajo el brazo recorrí algunas de las emisoras locales de mi ciudad. Pretende exponer la filosofía del programa que quería realizar y los pasos que se han dado antes y después del primer día de emisión.

 

LA FRONTERA PERDIDA

La evolución musical de los últimos tiempos ha traído consigo la creación de nuevas corrientes que poco o nada tienen que ver con lo que nuestros oídos están habituados a escuchar.
Diversos estilos musicales escapan a toda clasificación por lo novedoso, diferente u original. ¿Cómo definir este tipo de música que no se adecúa a un modelo conocido?
Es la música de la Nueva Era -new age-, Música del Mundo, Música Sin Fronteras, Música Instrumental Contemporánea, Música Para Desaparecer Dentro; en definitiva, nos encontramos ante un fenómeno social relativamente nuevo que se define como Nueva(s) Música(s).
Es el concepto que se utiliza para englobar (si ello es posible) a un cúmulo de diversidades que empieza a encontrar un lugar preciso en el saturado (y muchas veces despistado) mercado internacional de la música actual.

Dentro de las nuevas músicas podemos encontrar estilos tan dispares que abarcan desde los sonidos acústicos más clásicos (y sin aditamentos) a la sofisticación de la electrónica de vanguardia, pasando por coqueteos con el pop, la música étnica, el rock o, a veces, la clásica [escuchar podcast #601].
En conclusión, es el estilo musical que ha surgido de una evolución natural, de una búsqueda de nuevas formas de expresión con calidad y capacidad para comunicar emociones e ideas diferentes.
De todas maneras, todo depende de cómo se escuche y de qué prejuicios se tengan. Una mentalidad abierta y activa a la hora de descubrir siempre resultará positiva.

 

LA BÚSQUEDA

Desde que recuerdo tener uso de razón, siempre he tenido la inquietud por conocer, descubrir, explorar nuevos caminos en el campo musical.
En una primera época que puedo recordar solía escuchar lo que el resto de los chicos de mi edad. La música era entonces para mí una forma de diversión.

Sin embargo yo notaba que aquello no me llenaba. No estaba mal, pero necesitaba de vez en cuando algo más, algo diferente.
Entonces comencé a indagar.

Conseguí ser más o menos permeable (aunque, por supuesto, sin poder dejar de ser selectivo) a prácticamente todo, desde la música clásica hasta el heavy. Y así empecé a conocer un poco algo más que el pop.
Llegaron Alan Parsons, Pink Floyd, Jethro Tull, Jean Michel Jarre, Police, Vangelis, The Mission y Mike Oldfield [escuchar podcast #599].

El primer álbum de Mike Oldfield que escuché por iniciativa propia fue ‘Five Miles Out’. Desde ese momento se puede decir que comenzó el período de mi vida de compromiso con la música de calidad. De ahora en adelante no tendría prejuicios y no me guiaría por las listas de ventas o por las pomposas recomendaciones de las emisoras de radio, que desde entonces siempre han venido ofreciendo sistemáticamente lo mismo.
Mike Oldfield era diferente y original. Hacía el tipo de música que yo deseaba escuchar. Comencé a comprar sus discos.

Sin embargo, a pesar de que Mike Oldfield me lo daba todo, no podía atascarme ahora. ¿Es que no había nadie más que ofreciera algo así de bueno?
Y continué explorando.

Vangelis resultó interesante: tenía cosas muy buenas, pero a menudo me topaba con trabajos muy difíciles de escuchar, rayando la música experimental, así que lo acepté con reservas.
También empecé a sentirme atraído por las bandas sonoras de películas. Eran capaces de crear climas de lo más variado y lograban transmitir sensaciones.
Comenzaba a sentir que iba por el buen camino.

Descubrí a Nightnoise, Wim Mertens, William Ackerman, George Winston, Enya, David Arkenstone, David Lanz y un montón de gente nueva que desde entonces me ha sabido cautivar con su música.

 

EL PROGRAMA

Varias han sido las razones que me animaron a formalizar este proyecto para un programa de radio, pero considero que básicamente han sido dos las más importantes: la ilusión de descubrir discos llenos de muy buenas composiciones por un lado (y el deseo de compartirlas con otras personas que ello lleva implícito) y, por otro, la consciencia de la ignorancia que se tiene de la existencia de estos tipos de música.

Con estas premisas me acerqué a Radio Fene con mi proyecto, que fue aceptado y se ha desarrollado desde el 17 de mayo de 1993 hasta el 3 de junio de 2001 con carácter semanal (más de 400 programas).

Cuando me embarqué en esta aventura tenía una meta clara: llegar a un grupo de oyentes que se mantuviera fiel a mi programa. Con que sólamente existiera una única persona que me escuchara día tras día (una persona anónima, evidentemente), habría conseguido mi propósito.
En cierto sentido, me ponía del lado del músico: si consigo vender un disco y emocionar a ese oyente con mi música, mi esfuerzo habrá valido la pena, habré logrado que alguien desconocido aprecie mi trabajo, tal vez a miles de kilómetros de distancia.

 

NECESIDAD DE ESTE TIPO DE PROGRAMAS

Hasta hace poco tiempo la trascendencia de este tipo de música en la sociedad había sido prácticamente nula, estrellándose una y otra vez con la dura barrera de la música comercial, rodeada de campañas de lanzamiento y propaganda reiterada.
No sucede lo mismo con las nuevas músicas, y el hecho más palpable es el sorprendente éxito que en su momento han tenido discos como la banda sonora de ‘El Piano’ compuesta por Michael Nyman o el canto gregoriano de la mano de los monjes del Monasterio de Silos, ambos sin ningún tipo de campaña promocional.

Los músicos extranjeros (y ahora también los propios españoles) triunfan allá donde actúan, habiéndose consolidado ya varios festivales que se celebran periódicamente en nuestro país: “Encuentros de Nuevas Músicas de Sevilla”, “Festival de Música Visual de Lanzarote“, “Sonar de Barcelona“, “Festival de Músicas Religiosas del Mundo de Girona“, “Festival de Córdoba”, “Festival Internacional de Nuevas Músicas de San Sebastián”, “La Mar de Músicas de Cartagena”, “Festival Pirineos Sur de Huesca“, “Festival de Granada”, “Ciclo Música Sin Fronteras de Madrid”, “Ciclo de Outras Músicas de Vigo”, “Ciclo de Nuevas Músicas de Málaga”, etc., por no mencionar los numerosísimos festivales de jazz o de música electrónica, celta o tradicional que se reparten por toda nuestra geografía.

Toda esta coyuntura se hace tangible cuando nos damos cuenta de que actualmente la presencia de esta música en las tiendas de discos es cada vez más notable y ya cuenta con una sección específica para ella.

La gran dolencia del espectro radiofónico español es que el oyente se encuentra siempre lo mismo en todas las emisoras, que se despreocupan de otros tipos de música de gran calidad pero que hasta no hace mucho no eran considerados comerciales.

Las Nuevas Músicas están ocupando una parcela cada vez más importante en el mercado musical y sin ningún género de dudas se merecen un espacio propio dentro de la oferta radiofónica. Y lo que es más importante: son los oyentes los que se merecen tener la oportunidad de poder disfrutar de un programa que les acerque estos nuevos sonidos. Ellos son los que tienen la facultad última de la elección pero, lógicamente, para ello es necesario que exista dónde elegir.

2 Comentarios

  1. Muchas gracias, os he descubierto gracias a ivox este verano del 2016. Estoy devorando aleatoriamente programas y no paro de sumergirme entusiasmado en todo lo que escucho ya que a mis 48 años y “viejo” asiduo de Diálogos 3 de Ramón Trecet, con vosotros he ingresado en un segundo ciclo avanzado de una amplia gama de colores musicales que en los últimos años sin estar olvidadas andaban muy huérfanas ya que hace más de una década perdí esa figura de “padre musical” que me llevase por esos sonidos que tanto me hiptonizan.
    Desconozco si hay un día definido de emisión en directo por internet, me guitaría poder seguir un hilo ordenado a parte de tener la fortuna de tener al alcance un archivo sonoro en ivox tan amplio.
    De verdad, muchas gracias, habéis convertido este verano “atípico” en mi vida, por temas de salud, en muy especial y espero poder continuar a lo largo del tiempo. Desde un rincon de la Serra de Tramuntana de Mallorca un saludo.

    Responder
  2. Yo también soy de esos que he descubierto el programa este verano gracias a Ivoox. Siempre deseé una emisión así pero nunca imaginé que existiera. Muchas gracias por estar ahí, por los programas pasados y por los que quedan por venir. Gracias

    Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*