Radicalizándonos

Radicalizándonos

La Temporada 19 creo que puede caracterizarse por lo que últimamente vengo diciendo: me estoy radicalizando. En el sentido de que cada vez me interesa menos “lo que me intentan vender” (los discos que me mandan los sellos, las productoras y los propios autores), en detrimento de “lo que yo deseo comunicar”.
Y lo que yo deseo comunicar es ese disco no promocionado, que está perdido en algún lugar ignoto, pero que a menudo es de un interés tremendamente superior a lo que el resto del mundo proclama. Al menos lo es para mí. Que es lo que importa. (Es lo que importa porque el programa es mío y yo decido qué es lo que importa y lo que no).

Porque este programa existe por dos únicas razones:

  1. Porque me sirve de excusa para poner la música que a mí me interesa. Porque es el pretexto para poder buscar cosas nuevas, cosas diferentes. Porque alimenta mi ego de ser “el referente”, el que va por el camino tortuoso no señalizado y que, a riesgo de encontrar mucha mediocridad, de vez en cuando descubre alguna piedra preciosa.
  2. Porque espero que en algún rincón (a 10 metros, tras el tabique que me separa de mi vecino, o a 10.000 Km, en el otro extremo del planeta) haya alguien que, por casualidad o por búsqueda interesada, dé conmigo y escuche mis programas y de repente vea la luz; que su vida ya no tenga sentido sin escuchar esta música nueva y diferente.

Por eso me estoy radicalizando. Porque no tiene sentido “airear” lo que ya airean los demás. Porque cuanto más me radicalizo, más me satisface lo que hago. Y porque no me preocupa lo más mínimo llegar a 10 o a 10.000. En el momento que lo más importante sea el número de oyentes, entonces todo se vendrá abajo. Habré traicionado mis principios. Y habré defraudado a esa audiencia que buscaba lo diferente. Y seré uno de tantos, perdido entre ellos. Tal vez incluso el primero de ellos. Pero, ¿para qué querer ser el primero de los comunes? (Sobre todo pudiendo ser uno de los elegidos).

Así que continuaré mi camino tortuoso, ese sendero alejado de las rutas señalizadas, y me adentraré en la bruma del bosque, con riesgo de dar muchos traspiés, pero con la recompensa de encontrar algún diamante.
Eso me restará popularidad, me hundirá en las estadísticas, pero me asegurará la fidelidad incondicional de los que haya atrapado.

Y eso es lo que quiero.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*