Don Butchla, el otro padre del sintetizador

Don Butchla, el otro padre del sintetizador

El Mundo En los años 60, cuando amanecía la música electrónica, Don Buchla fue el primer ingeniero que trabajó en el diseño de un instrumento pionero, el sintetizador, y se convirtió en el gran rival creativo de otro genio visionario, el doctor Robert Moog, quien sí fue el primero en comercializarlo. Lo habitual es que se identifique a Robert Moog, aquel afable inventor con una hilera de bolígrafos en el bolsillo de la camisa y el pelo enmarañado, como el padre del sintetizador, el instrumento que inició la revolución de la música electrónica en los años 60. Pero lo cierto es que, si bien Moog fue el primer empresario en poner a la venta uno de esos armatostes primitivos rebosantes de cables y émbolos giratorios, no había sido la primera persona en imaginar un instrumento de esas características, ni siquiera el primero en buscar financiación para emprender la tarea. En ese aspecto, el puramente conceptual, se le había adelantado Don Buchla. Buchla, tres años más joven que Moog, era en 1963 un estudiante de física en la universidad de Berkeley que había entrado en contacto con una incipiente comunidad de artistas de la música contemporánea en California -fundamentalmente, la que se desarrollaba alrededor del San Francisco Tape Music Center-, y que empezó a trabajar en un proceso de síntesis que sirviera tanto para la composición como para la ejecución en directo, algo que no permitían, por ejemplo, los procesos de collage con cinta magnética. Lo hizo a petición de dos jóvenes músicos de la zona, Morton Subotnick y Ramón Sender, y su respuesta fue el llamado Buchla’s Music Box,...