Ali Farka Touré & Toumani Diabaté
In the Heart of the Moon

portada

Ali Farka Touré & Toumani Diabaté
In the Heart of the Moon

©2005 World Circuit
ref.: WCD072
54’32”



 

Qué título más bonito para un disco de world music. Lo primero que llama la atención en este álbum es la exquisitez de su diseño, al más puro estilo de las producciones de ECM, incluso en la fotografía de la portada. Y el interior es otro lujo.
Pero si el exterior es tan maravilloso, la música contenida en el CD lo es más.

‘In the Heart of the Moon’ reune los talentos de dos de los músicos más reputados de África. Ali Farka Touré a la guitarra (y voz en un par de temas) y Toumani Diabaté a la kora logran transportarnos a un lugar mágico de inexplicable belleza.
Este álbum fue grabado en tres sesiones de manera totalmente espontánea utilizando un estudio portátil en el Hotel Mandé a la orilla del río Níger en Bamako. Ali tocó dos introducciones mientras estaban calentando y Toumani escogió la segunda. Tras haber tocado ‘Kaira’, Ali empezó otro tema y en diez minutos ya tenían dos piezas grabadas. A la primera.
Durante tres días, cada atardecer tocaron durante una hora o dos. No hubo segundas tomas. Nada fue editado. Cada nota que tocaron quedó tal cual fue grabado.

Escuchando el disco podemos pensar que llevan tocando juntos toda la vida, aunque ellos habían tocado sólo tres horas antes de esto.

Colaboran Ry Cooder al piano y la guitarra, Sekou Kanté al bajo, Orlando “Cachaíto” López al bajo, Joachim Cooder a la percusión, Olalekan Babalola a la percusión y James Thompson al shaker.

Las composiciones de este disco pertenecen a un repertorio de canciones de Mali que no existía previamente que abarcan los años 50 y 60, la época entre el final de la colonización y el nacimiento de la independencia.
El resultado es una obra de asombrosa belleza, relajada, hecha para disfrutar. Los sonidos tranquilos de la kora envuelven de encanto la música. Nick Gold, productor del álbum, dice: «Fue terrible cuando estas sesiones terminaron. Ojalá pudiera tener tardes como estas todos los días de mi vida, con la música más sublime simplemente fluyendo — para siempre».

 
©2005 Javier Bedoya