Arvo Pärt
Litany

portada

Arvo Pärt
Litany

©1996 ECM Records GmbH
ref.: ECM NEW SERIES 1592
41’50”

Se hace difícil comenzar un comentario discográfico de una nueva composición de Arvo Pärt intentando reprimir el entusiasmo y la pasión. No en vano, el estonio es miembro honorario de la Academia Americana de las Artes y las Letras, honor limitado a 75 artistas, escritores y compositores que no sean ciudadanos de los Estados Unidos.

A sus 61 años, Pärt ha marcado profundamente con su obra el alma del sello ECM New Series, lo cual es igual que decir que es uno de los artistas contemporáneos que será digno de estudio por las generaciones venideras y su trabajo será referencia y fuente de inspiración.

Litany es una obra típicamente de Arvo Pärt, con su estilo austero y a la vez profundo, terriblemente sobrecogedor. Ya lo advertí al principio: a mí me pone el vello de punta. Resulta estremecedor escuchar al Hilliard Ensemble, a la Tallin Chamber Orchestra y al Estonian Philharmonic Choir bajo la dirección de Tonu Kaljuste.

Ciertamente, este disco tiene un gran paralelismo con su Miserere. Consta de tres piezas (Litany, Psalom y Trisagiom), siendo la segunda la de menor duración.

Las dos últimas son únicamente instrumentales e interpretadas por la Orquesta de Cámara de Lituania bajo al dirección de Saulius Sondeckis, quien fuera el primero en dirigir Tabula Rasa.

Siempre se tiende a asociar la música de Arvo Pärt con inspiración religiosa, aunque esto no es cierto. Sus obras seglares mantienen esa “espiritualidad” tan emotiva capaz de traspasar al oyente más sensible.

Litany fue compuesto por encargo para el 25 Festival de Bach de Oregón y está inspirado en las plegarias de S. Juan Crisóstomo para cada una de las oraciones del día y de la noche.

Escuchar la música de Arvo Pärt es atravesar una puerta y entrar en el abismo. Las cuerdas y las voces sacuden algo en nuestro interior de una forma tan certera y contundente como pocos músicos contemporáneos pueden lograr. Sin duda, Arvo Pärt es uno de esos compositores tocados por la gracia divina, y este Litany reafirma con qué fuerza puede hablar su música cuando de motivos religiosos se trata.

 
©1996 Javier Bedoya